Muchos niños y niñas de esta zona provienen de familias desplazadas
de diferentes regiones del país por la violencia, que han venido
asentándose a lo largo del municipio en especial en Altos de Cazuca,
la comuna 4 de las siete que integran Soacha, otros han nacido y crecido
allí, pero el común denominador que los une ha sido siempre
la difícil situación económica y social que atraviesan y que se agrava
por las marcadas expresiones de violencia. En medio de este panorama
los niños y las niñas difícilmente logran acceder a la educación,
y aquellos que logran ingresar a las instituciones educativas locales
se enfrentan a todo tipo de carencias para culminar la educación
básica primaria. De acuerdo al censo 2005 el nivel educativo de los
habitantes de la comuna 4 (Altos de cazuca) llega solo a 4,7 años de
educación recibida, contra más de 7,5 años del indicador de todo el
país, y 14 años en países desarrollados.
“A mi me gusta mucho el colegio, porque a uno le enseñan
muchas cosas. Yo estudio en el colegio Sierra Morena sede B y
estoy en tercero de primaria, de todas las materias que veo la que
más me gusta es artes, me gusta mucho pintar. Por ejemplo a veces
hacemos dibujos con líneas y figuras y los cubrimos con papel
crepe de colores y quedan muy bonitos”.
La precaria situación económica para la comunidad de Altos de
cazuca producto de la falta de oportunidades de todo tipo, ocasiona
en muchas familias que tanto padres como madres trabajen para solventar
sus necesidades, así que los pequeños deben aprender a colaborar
en las tareas del hogar, e incluso a permanecer solos varias
horas al día, situación que los hace vulnerables a factores como la violencia,
la delincuencia, y la drogadicción. Adicionalmente de acuerdo
a información del Plan de desarrollo 2008- 2011 de Soacha, en el
municipio se presenta un aumento de la desnutrición de los menores,
principalmente por la carencia de comedores escolares y de
refrigerios que les proporcione los nutrientes mínimos para un
buen desarrollo físico y mental.
“Cuando llego a mi casa después del colegio caliento el
almuerzo y me pongo a hacer el oficio de la casa para ayudar a mi
mamá, porque mi mamá llega tarde de trabajar y muy cansada.
Después por la tarde hago las tareas y veo televisión, me encanta
un programa para niños sobre cosas manuales y artes que se llama
Mister Maker. También me gusta salir los domingos a jugar con
mis amigas pero hace poco me operaron entonces por ahora no
puedo, pero me quedo pintando en mi casa, pinto animales, paisajes,
flores, me gusta mucho pintar”.
En Altos de Cazuca Global Humanitaria viene trabajando desde
el año 2007, a través del sistema de apadrinamiento, que beneficia a.271 niños y niñas del colegio Sierra Morena sedes B y D, que reciben
anualmente un kit escolar que incluye maleta, cuadernos, colores,
y diferentes útiles escolares, además de uniformes deportivos.
En la sede B de esta institución educativa Global Humanitaria dotó
el comedor escolar que beneficia no solo a los niños y niñas apadrinados
sino a todos los que estudian allí, aproximadamente 950
niños y niñas.

“Me gustaría conocer a mi madrina de Global porque ella es muy
bonita conmigo, me escribe seguido y me manda regalos, yo también
le escribo cartas y como me gusta tanto pintar a veces le dibujo algo
bonito en la carta. Además la quiero mucho porque ella trabaja mucho
para ayudarme. Ojala la pueda conocer algún día.”